El ajo es uno de los cultivos más fáciles y ocupa poco espacio. Es ideal para huertas caseras o macetas profundas.
Para sembrarlo, se separan los dientes de una cabeza de ajo y se plantan individualmente con la punta hacia arriba. Se entierran a unos 3 o 5 centímetros.
Cuidados principales:
-
Necesita sol directo.
-
Riego moderado.
-
Mantener la tierra sin malezas.
Cuando las hojas empiezan a secarse, es momento de cosechar. Después se dejan los ajos a la sombra unos días para que se conserven mejor.
Comentarios
Publicar un comentario